“El día que la gente tenga ganas de escucharme y de sentirme cerca, va a poder poner un compact y listo... Allí estaré... En realidad, pase lo que pase, mi música y yo siempre estaremos”--“Hoy puedo quedarme tranquilo porque sé que no me muero mas, sé que voy a estar en cada canción, en la gente, en la cabeza de ellos, en todo, o sea, hoy esto está vivo por siempre, for ever”--“Agradezco infinitamente a todos los que dejaron la vida por esta música y no me alcanzará la vida para agradecer a todo aquel que nunca la deje de escuchar”. “Dice la vida, dicen los diarios que los músicos dejan la vida encima del escenario”--"Vengo de donde nace el tonito cordobés, de ahí vengo. De Córdoba capital. Tengo raíces indígenas y ancestros españoles. Y te aclaro que no vengo, que voy ".

Tu música,mi música!,mi vida tu vida!

domingo, 1 de mayo de 2011

¿Es un capricho? ¿Es una necesidad? ¿Es constancia? 
 ¿Es lealtad? ¿Es tenacidad? ¿Es terquedad? 
¿Es intransigencia? ¿Es obstinación? 

 ¿Cómo se llama eso que sentimos y que no se va ni con el tiempo? 

¿Es amor? ¿Es una manía? ¿Es ceguera? ¿Qué es? ¿O es obsesión?
Es muy fácil confundir amor con obsesión, pero no son lo mismo.

El amor está en todo el cuerpo, la obsesión solo está en tu cabeza. 
Te encierra en tu burbuja, te aísla, te adormece.
Cuando no hay amor aparece la obsesión, para aturdirnos, 
para hacernos creer que sentimos algo cuando en realidad no sentimos nada, 
porque estamos vacíos, vacíos de amor. 
El amor saca lo mejor de uno, y la obsesión lo peor. 
A veces podemos parecer valientes, 
arriesgados, y en realidad lo que nos empuja es estar ciegos, obsesionados.
Por la obsesión se puede hacer cualquier cosa, se puede lastimar tanto… 
Porque la obsesión al fin y al cabo es un medio para llegar a ningún lado, 
o para llegar demasiado lejos.
Trampas en nuestra cabeza, y ahí vamos inocentes entregando nuestro cuerpo,
creyendo que ese camino nos llevará hacia el amor justificando los medios por ese fin. 
Y en nombre del amor, matamos al amor.
Por eso las obsesiones son tan peligrosas, porque es un lugar del que nunca se vuelve.