"Conozco castillos en llamas...los he visto. Estaban allí en mis sueños, en otro tiempo azul...y de pronto el fuego los arrasó. No eran las llamas de un demorado amanecer, ni el crepúsculo del descanso. El fuego de un devorado deseo los consumió; desde la altura el guardián solo pudo ver como se consumían..."