“El día que la gente tenga ganas de escucharme y de sentirme cerca, va a poder poner un compact y listo... Allí estaré... En realidad, pase lo que pase, mi música y yo siempre estaremos”--“Hoy puedo quedarme tranquilo porque sé que no me muero mas, sé que voy a estar en cada canción, en la gente, en la cabeza de ellos, en todo, o sea, hoy esto está vivo por siempre, for ever”--“Agradezco infinitamente a todos los que dejaron la vida por esta música y no me alcanzará la vida para agradecer a todo aquel que nunca la deje de escuchar”. “Dice la vida, dicen los diarios que los músicos dejan la vida encima del escenario”--"Vengo de donde nace el tonito cordobés, de ahí vengo. De Córdoba capital. Tengo raíces indígenas y ancestros españoles. Y te aclaro que no vengo, que voy ".

Tu música,mi música!,mi vida tu vida!

lunes, 5 de diciembre de 2011

Dicen que a través de las palabras, el dolor se hace más tangible. 
Que podemos mirarlo como a una criatura oscura. 
Mientras más ajeno es a nosotros, más cerca lo sentimos. 
Si una pequeña parte  de mí enferma, el resto de mí organismo enferma también, 
por ende siempre he creído que el dolor que no encuentra palabras para ser expresado es el más cruel, 
el más hondo… el más injusto.
 He amado a un hombre que  NO me ama ¿De novela, no?  
El dolor que alimenta ese desamor no puede ser descrito,
 porque las palabras solo servirían para mentir, en cambio, ese sentimiento siempre es verdadero... 


Como consecuencia de no poder expresar correctamente ese sentimiento que me asfixia y desgarra, 
nace esta entrada en mi blog, escrito por una lunática mujer  perfecta trabajolica de dia.
De noche depresiva actual fanática de los cigarrillos, la cerveza 
y de la perdida del conocimiento por el alcohol, que escucha música ,
Cuarteto de mi RO!  mientras trato de escribir algo . 
Se que este sufrimiento y soledad auto-impuesta no pueden durar eternamente 
(debo recordarlo y tratar de controlarme) Nada dura realmente. 
Ni la felicidad ni la desesperación. Ni siquiera la vida dura tanto. 
Llegará un día en el futuro en el que no piense en esto nunca más, 
en el que pueda mirar atrás y decir en paz y tranquilidad lo tonta que fui... 


Mientras, seguiré fumando,
intoxicandome con cerveza y Cuarteto en las noche trabajando hasta caer rendida
para ni siquiera en mis sueños encontrarlo.